Propuestas para en el nuevo curso: tener a nuestros clientes satisfechos (1ª parte)

Durante el mes de agosto, he pensado que sería buena idea trasladaros 4 o 5 sencillas reflexiones de cara a que, a vuestra vuelta en septiembre, podáis implementar en el despacho algunos trucos que os ayudarán a mantener a vuestros clientes satisfechos.

Aquí va la primera, a ver qué os parece:

1)      SELECCIONA, FORMA Y PREMIA A ABOGADOS CON DON DE GENTES

marketing jurídicoCuando hacemos entrevistas, deberíamos de buscar, por supuesto, buenos profesionales, pero, además, personas simpáticas y amables, con habilidades comunicativas de cara al cliente.

Una vez hemos finalizado el proceso de selección y coincidiendo con el inicio de la relación laboral, los socios deben dejar claro a las nuevas incorporaciones cuáles son las expectativas al respecto; esta es la única manera de poder exigir, más tarde, resultados.

Tenemos que hacer ver a todo nuestro equipo que la atención al cliente es uno de los objetivos prioritarios del despacho y la empatía y cordialidad, dos de los valores que necesitamos que desprendan nuestros profesionales.

Además conviene poner al cargo de la recepción a personal de apoyo con “buenos humos”. La atención al cliente es uno de los puntos clave del despacho y muchas veces lo dejamos en manos de gente con poco tino y mal carácter.

Por último conviene medir periódicamente y evaluar el rendimiento del equipo en lo que a atención al cliente se refiere, informarles de sus resultados y felicitarles o incluso premiarles mediante incentivos por su buen trabajo.

Las relaciones profesionales se cortan siempre por el punto más débil y, en la mayoría de los casos, es la atención al cliente. No permitamos que esto nos suceda.

Cómo beneficia la crisis la gestión de los despachos

marketing jurídicoLa actual coyuntura económica y los nuevos comportamientos de los clientes están obligando a los despachos a acometer nuevas políticas para controlar costes y priorizar estrategias. Este análisis incluye desde estructuras de honorarios a servicios o estructura de personal.

Basta ya de elucubraciones acerca de si la crisis va a acabar este año, el siguiente o dentro de cuatro. La realidad es que nadie sabe cuándo por fin vamos a salir de esta. Y es que, diagnosticar el pasado es muy fácil; sin embargo, son pocos los que optan por proponer salidas viables para superarla y salir reforzado en vez de lamentarse.

Hoy, seis años después del comienzo del declive, creo que es un buen momento para analizar cómo ha afectado la crisis a nuestros despachos: ¿ha ayudado la crisis a cambiar la cultura corporativa de los despachos, a implementar nuevas estrategias y, en definitiva, a hacerlos más competitivos?

La mayoría de mis clientes cuentan cómo han tenido que reducir sus tarifas para seguir conservando su cartera de clientes y que entrasen asuntos. Los clientes exigen más por menos, y los despachos se preguntan ¿se volverá a pagar más cuando acabe la crisis? ¿Cuál es la postura que debemos de adoptar ante semejante situación?

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